Primavera

Mini Tatin integral de acelgas rainbow

abril 1, 2014

Aunque la Primavera sigue obstinándose en no aparecer, os dejo otra receta para que lleguéis list@s a la cita con vuestra primera manta de cuadros de la temporada! 

Mi consejo es prepararla en combo con estos falafel verdinos porque en la preparación de estos utilizaréis las hojas de un manojo de acelgas, pero solo las hojas. Entonces qué hacer con los tallos, que en mi caso además eran increíblemente bonitos, porque de la variedad amarilla?
 
Creo que ya no es un misterio que adoro la cocina francesa y todas su preparaciones básicas y me encanta la acelga, la prefiero seguro a las espinacas. Yan ha pasado por aquí unos clafoutis más otoñales en su honor, remember
La Tarte Tatin en sí es la solución perfecta para llevar a un picnic. Como siempre, cumple con los dos requisitos para poder estar en este blog: se puede preparar el día antes y se puede comer fría. Además no lleva huevos, ni en la masa ni en el relleno, así que supera la prueba transporte/calor..mejor!
La masa, cocinada al revés, tiene todo otro mood, más crujiente. En esta versión le he añadido semillas de amapolas así que el crunch es asegurado!
 

 
 
Mini Tatin de acelgas amarillas
 
para la masa brisa
(para 4 mini tatin o una entera aprox 20 cm de diametro)
250 g de harina integral 
150 g de mantequilla1 cucharadita de sal
4 cucharas de agua fría
Todo el toque:
un puñado de semillas de amapolas
 
para el relleno base
los tallos de 1 manojo de acelgas 
(mejor si de la variedad coloreada, amarilla o roja)
nuez moscada
dos cucharas de panela o azúcar integral 
sal/pimienta y mantequilla/aceite para sofreír
 
Podéis añadir también:
el combo clásico con pasas y piñones y un queso como p.e.100 gr de Mató (ahora que lo he descubierto lo meto en cualquier preparación) o requesón o queso azul/roquefort si os gusta algo más intenso que bien case con el toque dulce de los talles caramelizados. O cebolla caramelizadaO, subiendo la escalera de los sabores (pero bajando la escalera de la ligereza..;) tiras de bacon: en este caso podéis caramelizarlas directamente con las acelgas;)
 
A estas alturas de la vida, no os voy a explicar como hacer la masa brisa a mano porque hay miles de enlaces, como este
Os dejo mis cantidades para que os hagáis la idea. Os aconsejo de intentarlo, esto sí: de no comprarla hecha porque no sería de harina integral y no sería tan crunchy porque no tendría las semillas de amapolas no? En fin porque hace toda la diferencia. Sobre el tema huevos si o no..yo la hago siempre sin huevos y me sale perfecta.
 
Así que preparar la mása brisa, mezclando harina, mantequilla, sal y semillas de amapolas. Poco a poco incorporar el agua fría amasando hasta que se quede una pelota. Media hora a la nevera y mientras se espera que repose la masa  preparar los tallos para una rápida caramelización.
Mientra se calienta el horno a 200´, calentar también una sartén con aceite o mantequilla al fuego. (Si echáis el bacon hay que reducir la cantidad de grasa a la sartén porque ya pensará el bacon en darnos las suyas). Si queréis añadir la cebolla también es el momento.
Mientras, cortar en cuadrados los tallos y echarlos a la sartén, justo el tiempo de dorar un poco todo. Echamos la sal, la panela, la nuez moscada si os gusta y bajamos el fuego para que se caramelice todo con calma. Cuando se haya disuelto el azúcar y se haya convertido en un liquido oscuro, apagamos el fuego.  Preparar los 4 mini moldes, como estos por ejemplo, para hornear o en uno redondo grande, untando todo con un poco de aceite o mantequilla.
 
Estirar la masa brisa y cortarla en 4 discos del mismo tamaño de vuestros moldes. 
Dividir el preparado de acelgas en los 4 moldes, aplastándolo bien para que quede uniforme y plano. (Aquí podéis añadir el queso si es vuestro caso). 
Tapar los 4 moldes con los discos con el clásico procedimiento para hacer la tarta Tatin. Si es vuestra primera vez, es fácil: basta con apoyar la masa encima de las acelgas y aplastar bien los bordes de la masa dentro del molde, para que las acelgas queden bien “atrapadas” dentro. La pasta que sobresale hay que intrucirla delicadamente entre las acelgas y las paredes del molde.
Dicen que es bueno hacer un pequeño corte al centro con un cuchillo para que al cocer no se abombe tanto.
 
Todo listo para el horno unos 25 minutos, máx media hora. 
Idealmente pasado este tiempo la masa estará dura y abombada y desde los bordes veréis salir el caramelo burbujeando, pero cada horno es un mundo así que..cuidado que no se queme!
Sacar en fin los moldecitos del horno y antes de dar la famosa vuelta a la Tatin, esperar unos cinco minutos, pero jamás hay que esperar demasiado si no el caramelo se solidifica y ..desastre.
 
 
 
Un punto a favor para estas tarteletas es que recupera una parte menos noble de las acelgas, que muchos no aprecian mucho porque un poco sosa o demasiado aguosa. La caramelización ayuda a darle un poco de carácter!
Desde luego mi Tatin funciona también si nos las comemos en casa recién salidas del horno. En cuanto se vaya el mal tiempo pero os aconsejo de probar este spot para tirar vuestra manta de cuadros, donde la saboreamos nosotras!
 
ñam!
 
Imágenes © Picniquette

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